Así lo afirmo en la entrevista publicada en El Diario Vasco el 21 de enero. En ella, hablo del estado de forma de cara a los Juegos Olímpicos de 2012 de algunos de los nadadores con los que trabajo, como Mireia Belmonte, Duane da Rocha o Melani Costa, y de la triatleta Ainhoa Murua.
Estado de forma
Babuinos salvajes con colesterol alto
Robert M. Sapolsky es catedrático de Biología y Neurociencia en la Universidad de Stanford. Durante más de una década, Sapolsky ha pasado los veranos en la Reserva Nacional Masai Mara de las planicies del Serengeti en Kenia, estudiando las relaciones entre comportamiento social y dominio jerárquico en babuinos salvajes, la cantidad de estrés social que experimentan, y cómo reaccionan sus cuerpos ante el estrés.
Según Sapolsky, “un babuino medio en el Serengeti pasa 30 a 40 por ciento de cada día alimentándose –trepando a los árboles para alcanzar fruta y hojas, cavando laboriosamente en la tierra para desenterrar tubérculos, caminando cinco o diez millas para llegar a las fuentes de alimentos–. Su dieta es espartana: higos y aceitunas, hierbas y partes de juncos, cormos, tubérculos y vainas. Es poco usual en ellos cazar o alimentarse de carroña, y la carne supone menos del 1 por ciento de la comida que consumen. Así que la dieta típica de babuino está llena de fibra y es muy baja en grasa, azúcar y colesterol”.
Ainhoa Murua: el camino a Londres
La revista Finisher Triatlón acaba de publicar en su número 127 una entrevista con la triatleta olímpica Ainhoa Murua, con quien trabajo desde el año 2004. El texto va acompañado por otro que he redactado sobre la preparación de Ainhoa de cara a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y que reproduzco a continuación.
Condición física de cazador-recolector
Hace dos días hice un test en el cicloergómetro a un ciclista recreativo de 61 años. Hizo un test progresivo hasta el agotamiento, comenzando a 100 W, con incrementos de 25 W cada 3 minutos, y fue capaz de matener 325 W durante 68 segundos, para alcanzar una potencia aeróbica máxima de 309 W (4,41 W/kg). Dijo que salía en bici todo el año, haciendo un total de unos 10.000 km al año, o unos 192 km por semana (unas 6-8 horas semanales de ciclismo).
Su estado de forma nos impresionó tanto a mí como a nuestro cardiólogo del deporte. No tenía sobrepeso, no tenía hipertensión, ni resistencia a la insulina, no tomaba medicación alguna. Imaginad la reducción del presupuesto de la sanidad pública si todo el mundo fuera igual de activo…
Hoy he estado leyendo un excelente artículo científico escrito por James H. O’Keefe y colaboradores, titulado “Achieving hunter-gatherer fitness in the 21st century: back to the future” (Lograr la condición física de cazador-recolector en el siglo 21: regreso al futuro). He pensado que debería compartir algunos de sus contenidos con los lectores de este blog:
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