Eneko Llanos, Ainhoa Murua, Iñigo Mujika y Hektor Llanos.

Eneko Llanos, Ainhoa Murua, Iñigo Mujika y Hektor Llanos.

Lo que sigue a continuación es una entrevista que me hicieron hace algunos meses para una revista de triatlón pero nunca llegó a publicarse, excepto algunos extractos aquí y allá dentro de un artículo.

¿Cuáles son las limitaciones de un modelo de periodización tradicional para un triatleta que compite entre cinco y diez veces por temporada?

Una limitación fundamental del modelo de periodización tradicional es su incapacidad para producir múltiples picos de rendimiento a lo largo de la temporada. Aunque esto puede no suponer un gran problema para un triatleta de larga distancia que participe en dos o tres eventos importantes en la temporada, está claro que es una limitación para un triatleta de distancia olímpica que debe rendir repetidamente en las Series Mundiales de Triatlón. Además, este tipo de programas de entrenamiento mixtos pueden producir fatiga excesiva, respuestas al entrenamiento incompatibles y estancamiento en el nivel de mejora.

¿Qué modelos de periodización alternativos funcionarían mejor para un triatleta cuya temporada puede ir de marzo a octubre?

Existen modelos de periodización alternativos adecuados para periodos competitivos largos, como los macrociclos integrados (consistentes básicamente en comprimir un modelo de periodización tradicional en marcos temporales más cortos y en repetir esta estructura varias veces durante la temporada); la periodización por bloques (un modelo alternativo caracterizado por una secuencia de bloques de entrenamiento que contienen cargas de entrenamiento muy concentradas dirigidas a estimular un número limitado de cualidades específicas); incluso modelos desarrollados para deportes de equipo con periodos largos de competición, como el fútbol, que podrían adaptarse a las demandas específicas de los triatletas que necesitan rendir repetidamente a lo largo de una temporada de competición relativamente larga. El punto más importante, sin embargo, es adaptar y personalizar continuamente dichos modelos a las necesidades de cada deportista individual.

¿Cómo podría un triatleta planificar su macrociclo si sus objetivos de competición están separados, por ejemplo, por ocho o diez semanas?

Como se insinúa en la respuesta anterior, no hay una aproximación única que sirva para todos los deportistas. Una opción podría ser el utilizar un modelo de periodización tradicional en la preparación de la carrera inicial, y después cambiar a un modelo de macrociclos integrados o periodización por bloques para conseguir picos de rendimiento en las siguientes carreras. Cuando las carreras están separadas por 8-10 semanas, suele haber suficiente tiempo para planificar algo de recuperación, un periodo de carga y una fase de afinamiento entre carreras. Cuando hay múltiples carreras más cercanas entre sí, es posible que los deportistas deban intentar prolongar su pico de forma, en lugar de intentar lograr un nuevo pico para cada una de esas carreras.

¿Cómo deberían variar el volumen y la intensidad del entrenamiento de un triatleta en estos macrociclos?

Eso, evidentemente, va a depender del modelo de planificación que se esté utilizando y del perfil individual de adaptación de cada deportista. Cualquier tipo de sobrecarga de entrenamiento produce tanto niveles crecientes de adaptación como niveles crecientes de fatiga, y estos dos factores deben gestionarse adecuadamente para conseguir picos de forma y de rendimiento en el momento oportuno. Algunos deportistas son más sensibles que otros a los volúmenes de entrenamiento elevados, mientras que otros pueden responder mejor a una intensidad de entrenamiento alta. Por lo tanto, independientemente de las recomendaciones aportadas por los diversos modelos de periodización disponibles, estos componentes del entrenamiento deberían manipularse para adaptarlos al perfil de adaptación de cada deportista.

Si no tienen experiencia con esta forma de entrenar ¿cómo podrían monitorizar su estado de forma para no sobreentrenarse?

A pesar de sus limitaciones, los modelos de periodización deberían contribuir a limitar el riesgo de sobreentrenamiento, ya que su implementación implica que el entrenamiento ha de planificarse cuidadosamente, cuantificarse con precisión, y monitorizarse de manera continua y cuidadosa. Teniendo en cuenta estas premisas, es realmente difícil que un deportista se sobreentrene. Los registros precisos del rendimiento en entrenamiento y competición, la individualización del entrenamiento, una nutrición, hidratación y recuperación adecuada, la determinación del estado físico, mental y emocional, los chequeos de salud regulares, y muy en especial la comunicación abierta y permanente entre los deportistas y los entrenadores deberían garantizar que no va a haber sobreentrenamiento.

El triatlón es especial por su naturaleza multidisciplinar. ¿Influye esto en la forma en que un triatleta periodiza su temporada o bloque de entrenamiento? Y si es así, ¿de qué manera?

Si bien es cierto que la naturaleza multidisciplinar del triatlón lo hace algo especial, también lo es que en otros deportes de resistencia se utilizan disciplinas deportivas alternativas en diferentes fases de la preparación, así que el triatlón no es tan especial. Además, debido a su naturaleza multidisciplinar, en el triatlón es más fácil cumplir con el principio de especificidad del entrenamiento, ya que entrenar en cualquiera de las tres disciplinas puede considerarse específico para el deporte, mientras que nadar, hacer ciclismo o correr sería “entrenamiento cruzado” no específico en otros deportes. Dicho esto, en triatlón hay diferentes aproximaciones posibles, como el desarrollo simultáneo o consecutivo de cada disciplina, y ahí es donde entra en juego el arte del entrenamiento.

¿Cambian las necesidades nutricionales durante un macrociclo? ¿En qué sentido?

Sí, desde luego que cambian. La periodización nutricional es un concepto que está recibiendo cada vez más atención por parte de los expertos en nutrición del deporte. Deben determinarse las necesidades nutricionales específicas para cada fase específica del entrenamiento y para cada sesión, y deberían implementarse estrategias de alimentación para apoyar adecuadamente el entrenamiento, optimizar la recuperación y facilitar los procesos de adaptación. Evitar deficiencias nutricionales debe ser una prioridad absoluta en todo momento, y la ingesta suficiente de energía, macronutrientes y micronutrientes es crítica para apoyar una adaptación óptima al entrenamiento. Por ejemplo, durante los periodos de entrenamiento intensivo la ingesta de carbohidratos y proteínas es fundamental, y la ingesta de proteína puede ser especialmente importante durante periodos de pérdida de peso hipocalórica.

¿Con qué triatletas trabajas o has trabajado?

En este momento solo estoy trabajando con la triatleta de distancia Olímpica Ainhoa Murua, con quien trabajo desde 2004. Entre 2002 y 2011 entrené a los hermanos Hektor y Eneko Llanos. No mucha gente sabe esto, pero fui seleccionador de Triathlon Australia en 2003 y 2004. Estos últimos años también me he involucrado en la valoración fisiológica de muchos deportistas de élite y de grupos de edad que compiten en todas las distancias y diversos niveles de rendimiento, aportándoles también asesoramiento sobre entrenamiento, bien directamente o a través de los entrenadores a quienes asesoro.

¿Te gustaría añadir algo más sobre la periodización para los triatletas?

Me gustaría enfatizar que la simple aplicación de modelos de periodización genéricos puede no ser la aproximación más apropiada al entrenamiento, ya que las respuestas al entrenamiento varían entre eventos específicos y entre deportistas individuales que se preparan para un evento en particular. Entrenadores y deportistas deberían evitar enrocarse en estructuras de entrenamiento rígidas predeterminadas. Al contrario, los programas de entrenamiento deberían ser dinámicos, flexibles y adaptables, incluso dentro del marco de un modelo de periodización determinado.

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